domingo, 13 de diciembre de 2015


 

¿EXISTE EL DUENDE?

Los duendes son criaturas mitológicas fantásticas de forma humanoide pero del tamaño de un niño pequeño que están presentes en el folclore de muchas culturas. La etimología de su nombre proviene de la expresión "duen de casa" o "dueño de casa", por el carácter entrometido de los duendes al "apoderarse" de los hogares y encantarlos, o bien del árabe "duar de la casa" ("que habita, habitante").
En Castilla la palabra duende define a un tipo de ser sobrenatural de la cultura popular equivalente al goblin de otros folclores europeos de naturaleza maliciosa hacia los humanos.

 

Historia

Resultado de imagen para DUENDELos duendes tal y como son conocidos, son criaturas mágicas, feéricas (relacionadas en algún caso con las hadas) y se los describe físicamente como no mayores a un metro, de aspecto humanoide, orejas largas y en punta y de piel verdosa, se caracterizan por ser seres elementales, cuidadores de la naturaleza y el bosque y por ser escurridizos. En una definición amplia para la Mitología de cualquier cultura, se le describe como de aspecto humanoide y muy baja estatura, con algún tipo de poder o conocimiento sobrenatural y provisto de un típico espíritu bromista o malicioso, por el cual se le culpa de todo tipo de daños menores en el entorno doméstico o rural; siendo así, entrarían en la categoría genérica del duende los gnomos, los trasgos, el leprechaun irlandés o el poltergeist alemán.

 

¿EXISTE LA MAGIA? O ¿ES ILUSION?

1.¿Hasta qué grado se cree en la magia, la hechicería y la brujería?
“En África no tiene sentido preguntar si las brujas existen o no”, dice el libro African Traditional Religion (La religión tradicional africana), y añade que “para los africanos de toda clase social, la brujería es una realidad de gran importancia”. Entre los que creen en la magia, la hechicería y la brujería se cuentan tanto personas que no saben leer como otras con mucha educación, e incluso muchos guías religiosos del islam y de la cristiandad.
2. Según la creencia popular, ¿de dónde se originan los poderes mágicos?
 Según la creencia popular africana, existe una fuerza o poder oculto y espiritual, sobre el cual Dios tiene control. Este poder es utilizado por los espíritus y antepasados. Algunos seres humanos también saben aprovecharlo y usarlo, sea para el bien (magia blanca) o para el mal (magia negra).
3. ¿Qué es la magia negra, y qué cree la gente que puede causar?
La magia negra, o hechicería, se dirige contra los enemigos. Se cree que quienes la emplean pueden enviar murciélagos, aves, moscas y otros animales para atacar a la gente. Muchas personas creen que la magia negra puede causar peleas, esterilidad, enfermedades e incluso la muerte.
4. ¿Qué suele creerse acerca de las brujas, y qué han confesado algunas personas que practicaron la brujería?
 La brujería está muy relacionada con la magia negra. Se dice que por la noche las brujas dejan su cuerpo y se alejan volando para encontrarse con otras brujas o para acabar poco a poco con la vida de sus víctimas. Dado que los cuerpos de las brujas siguen durmiendo en su cama, estas historias se basan en las confesiones de personas que dejaron de practicar la brujería. Por ejemplo, una revista africana cita los siguientes comentarios de mujeres (en su mayoría adolescentes) que habían sido brujas: “He matado a ciento cincuenta personas causando accidentes automovilísticos”; “he acabado con la vida de cinco niños chupándoles toda la sangre”; “he dado muerte a tres de mis novios por dejarme plantada”.


5. ¿Qué es la magia blanca, y cómo se practica?
 La magia blanca es una práctica que supuestamente protege del mal. Quienes la practican llevan pulseras o anillos mágicos, toman ciertas bebidas medicinales o se restriegan esos preparados por el cuerpo. También ocultan en su hogar o en el suelo artículos que tienen supuestos poderes protectores y llevan amuletos con textos del Corán o de la Biblia.

¿EXISTE EL CIELO?


¿Es un Lugar Real?
¿Existe el cielo? Sí. "En el principio Dios creó los cielos y la tierra" (Génesis 1:1). Con el poder de Su Palabra habló . . . y el sol y las estrellas, los planetas y los océanos fueron creados. Dios habló y los fondos de los océanos fueron cavados, las montañas fueron formadas, y las estrellas fueron lanzadas en órbita. El majestuoso poder de Dios se movió poderosamente sobre el mundo, porque estaba vacío hasta que Él lo creo con Su palabra. Qué panorama tan asombroso, sentarse a la luz de la luna en una noche despejada y mirar hacia los cielos, admirando Su asombrosa creación.

¿Existe el Cielo? ¿Alguien lo ha visto alguna vez?

¿Existe el Cielo? Sí, Juan, un discípulo de Cristo, escribió lo que había visto: "Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. Y su fulgor era semejante al de una piedra preciosísima, como piedra de jaspe, diáfana como el cristal. Tenía un muro grande y alto con doce puertas; y en las puertas, doce ángeles. El material de su muro era de jaspe; pero la ciudad era de oro puro, semejante al vidrio limpio (Apocalipsis 21:1, 11-12).

¿Existe el Cielo? ¿Dónde está?
En el cielo no será necesaria la luz del sol ni de la luna, porque la gloria de Dios dará una luz brillante. No habrá lágrimas ni dolor en el cielo. Nuestros cuerpos serán transformados, no habrá más sufrimiento, sino que nos moveremos poderosamente siguiendo las direcciones de Dios, porque en el cielo cantaremos alabanzas a Dios. Los ángeles se regocijarán cuando los santos se junten para inclinarse delante de Dios. Cualquier corona o premio que recibamos lo pondremos a los pies de Jesús, porque Cristo es digno de recibir toda la honra y la gloria por siempre.

¿Existe el Cielo? Sí. Cuando los Fariseos le preguntaron cuándo vendría el reino de Dios, Jesús respondió: “El reino de Dios no vendrá con advertencia, ni dirán: ‘Helo aquí', o 'helo allí'; porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros” (Lucas 17:20-21). “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón” (Mateo 6:19-21). ¿Dónde está su tesoro? ¿Ha aceptado usted el regalo de Jesús de una vida eterna en el cielo? ¿Cree que es un pecador? (Romanos 3:23), ¿que Jesús murió por sus pecados? (Juan 3:16), ¿que fue sepultado y resucitó? 1ra de Corintios 15:3-4 - ¿sólo por USTED? Él quiere que usted pase la eternidad con Él en el cielo. ¿Cree usted esto en su corazón y lo acepta por fe? Si es así, haga una oración similar a ésta: “Padre, es el deseo de mi corazón ir al cielo, el lugar que Tú has preparado para aquellos que han hecho a Jesucristo su Señor y Salvador. Te acepto en este momento como mi Salvador. Creo que Tú moriste por mis pecados, que fuiste sepultado y que resucitaste por mí. Por favor, perdona mis pecados y ayúdame a vivir una vida para Tu gloria. Guíame en la lectura de Tu Palabra, la Biblia, para que pueda entenderte mejor. Limpia mi corazón y purifícalo a medida que confío en Ti y te obedezco. Lo pido en el nombre de Jesús, Amén"

¿EXISTEN LOS EXTRATERRESTRES?

La exobiología, rama de la astrobiología encargada de estudiar las probabilidades de que exista vida extraterrestre, lleva siglos tratando de averiguar si estamos o no solos en el Universo.
 ¿Hay vida fuera de la Tierra?
Aunque hasta la fecha actual no se haya encontrado ninguna teoría aprobada por la comunidad científica internacional que demuestre la existencia de alguna forma de vida fuera del planeta Tierra, el hecho es que la ciencia no descansa buscarla.


Un vídeo elaborado por New Scientist resume las reflexiones científicas que explican por qué los alienígenas probablemente existen. Parte de la base de que si existen 200 billones de estrellas en la Galaxia y 10 billones de estas tienen planetas similares a la Tierra, las probabilidades de que exista vida compleja en un planeta similar son de al menos un billón.
Por lo que, según la ciencia, es muy probable que no estemos solos. La cuestión es: 
¿dónde están los demás? ¿Llegaremos a conocerles algún día? ¿Cómo será su aspecto? ¿Se trata de civilizaciones tecnológicamente avanzadas?        

“Nada dice que los extraterrestres tengan que parecerse a nosotros o asemejarse a algo que podamos concebir antes de conocerlos” explican. Mientras la ciencia sigue tratando de identificar dónde están y contactar con ellos, podemos estar prácticamente seguros de que existe vida en la Galaxia de la que aún nos queda mucho por saber. Como dijo Albert Einstein: “Mira al cielo, y aprende de ellos”. 

VIDEO:

VAMPIROS ¿REALES O NO?

Lejos de las ficciones modernas, de los vampiros fluorescentes, bonitos y delicados, la figura mítica del siniestro y desagradable ser grotesco del “vampiro”, se forjó en diversas culturas del mundo a lo largo de la historia. Cuando pensamos en estos peculiares seres, la idea del “chupasangre inmortal” se nos viene a la mente de inmediato.

La leyenda de los vampiros

Comencemos por repasar cómo es un vampiro en términos generales de acuerdo a las ficciones y los relatos mitológicos. La figura del vampiro proviene del antiguo folclore europeo. Se trata de una criatura mítica de corte sobrenatural con características peculiares que varían alrededor del mundo. Se cree que todo comenzó en Rumania, con la historia del despiadado Conde Vlad Tepes.
La leyenda cuenta que un vampiro es un ser siniestro que, a pesar de haber muerto, se mantiene indefinidamente con vida, alimentándose de la sangre de sus víctimas. Además, de acuerdo a estas historias, tiene un carácter demoníaco y vive aislado, en soledad y en las sombras. Entre las supuestas características de esta criatura, encontramos una profunda aversión a los ajos, las cruces y la luz del Sol, así como una insaciable necesidad de beber sangre.
Con el paso del tiempo el mito creció en otras partes del mundo. Gracias a la enorme popularidad alcanzada por esta criatura en los últimos 30 o 40 años, el vampiro del folclore clásico y de los pueblos de Europa del este se ha convertido en algo muy distinto y menos atemorizador. Veamos a continuación algunas enfermedades relacionadas con el mito clásico del vampiro.

Rabia, locura y mordiscos

La hidrofobia, conocida popularmente como rabia, es una enfermedad infecciosa que ataca al sistema nervioso central y que es transmitida a los seres humanos por determinadas especies de animales. Se transmite por un virus (Rhabdoviridae) que provoca encefalitis y no sólo tiene síntomas físicos y psicológicos en la persona, sino que incluso puede provocar la muerte.
La rabia influye en la persona de una forma tal en la que la misma termina asemejándose a lo que conocemos como el mito del vampiro, debido a los extraños comportamientos que se desarrollan si no se trata, entre ellos: morder a los demás. Por otro lado, el virus de la rabia también puede producir hipersensibilidad a la luz y otros problemas relacionados con los estímulos visuales, así como con otros de los sentidos.
Sobre esto, algo curioso es lo que sucede por ejemplo con los espejos. La víctima de hidrofobia puede sufrir fuertes ataques de ira y distintos comportamientos agresivos característicamente delirantes. El virus de la rabia, al alojarse en el cuerpo, también produce problemas en los patrones de sueño, por lo que las personas afectadas sufren de insomnio y se mantienen despiertos por la noche. Por último, la mordedura de un murciélago infectado con este virus es una de las maneras de contraer el virus de la rabia. Así, es probable que se asociaran los síntomas de esta enfermedad con las características típicas de los vampiros.

Vampiros sin reflejo

Dentro de las muchas variantes del mito, se señala que al no poseer alma, el vampiro no se refleja en los espejos, por lo que también sienten aversión hacia éstos. Sin embargo, en la realidad existe un diagnóstico médico relacionado con esto: la eisoptrofobia (más conocida como catoptrofobia), una fobia por la cual las personas temen y detestan los espejos.
La eisoptrofobia es un trastorno psicológico provocado por un evento muy traumático en la niñez. La persona afectada es incapaz de mirarse en el espejo por el profundo terror que le provoca. Al enfrentarse con un espejo, puede llegar a sufrir un ataque de ansiedad o un ataque de pánico. Este también es un síntoma que se hace presente en algunos casos de rabia y otra enfermedad extraña que provoca que la persona y sus comportamientos extravagantes puedan relacionarse al vampirismo.

Sed de sangre

La porfiria es una enfermedad muy peculiar en la cual la persona siente un profundo deseo de beber sangre humana. Puede resultar de lo más extraño, pero en el año 1985 varios casos de porfiria estremecieron a las comunidades europeas, que volvieron a establecer un nexo entre los vampiros y las personas afectadas con esta enfermedad. Una enfermedad muy real y de origen genético.
Esta enfermedad produce cambios y anomalías en los niveles de hemoglobina de la sangre. Entre otros aspectos, la persona presenta alta sensibilidad al Sol, sufre de ampollas en la piel tras una larga exposición al mismo y también puede presentar un fuerte color rojo en la orina.

Matemáticas, sálvanos del mal

La aritmomanía es otra condición extraña que se relaciona con los vampiros. Entre los tantos mitos sobre esta criatura, existe el de la obsesión del vampiro por las matemáticas y por contar absolutamente todo lo que encuentre a su alcance. Varios ataúdes que datan de la Edad Media eran decorados con ciertas cosas que llamaban mucho la atención. Entre otras cosas, se colocaban grandes cantidades de semillas, granos y arroz dentro del ataúd del ser querido y de este modo, al abrir el ataúd, el vampiro se ponía compulsivamente a contar los granos, olvidándose del cadáver.
En realidad, la aritmomanía es un trastorno psicológico del tipo obsesivo, provoca que la persona sienta la necesidad de contar todas las cosas a su alrededor. Con mucho humor, el Conde von Count de Plaza Sésamo padece este trastorno, obsesionándose con contar todas las cosas que puede. Este es uno de los mitos más desconocidos y más antiguos sobre la figura del vampiro. Antiguamente se creía que bastaba con arrojar un puñado de semillas a un vampiro para poder escapar, ya que el vampiro se quedaría contando cuántas semillas había.

Asesinados por el Sol

Esta es una de las características más populares de los vampiros. Ya sabes, que la luz del Sol los quema por completo, pero ¿conoces la xeroderma pigmentosa? Se trata de una enfermedad genética de la piel que hace que la persona sea incapaz de recuperarse de los daños provocados por los rayos ultravioleta UVA y UVB. La más mínima exposición a la luz del Sol provoca daños irreparables y quemaduras sumamente dolorosas.
Quienes sufren de esta enfermedad tienen estrictamente prohibido salir de su casa, y de acondicionarlas para que la luz del Sol no les incida directamente. Cuando estas personas se exponen al Sol les salen ampollas, la piel les supura y los ojos se les hinchan de sangre.
Ahora... ¿Te imaginas a una persona que tenga todos estos síntomas en un mismo momento? ¿Crees que alguna vez existió alguien que sufrió todas o varias de estas enfermedades juntas? ¿Será que por alguien así surgió la leyenda de los vampiros?


¿EXISTEN LOS ANGELES?

Con la sola razón se puede probar la existencia de los ángeles. En efecto, si se observa
el orden magnífico que reina en el universo, se puede comprender sin mayor explicación que
faltaría un peldaño en esta admirable escala de la creación si no hubiera por encima del hombre criaturas superiores a él, que estuvieran en un nivel inferior al Padre y que sirviesen de enlace entre unos y Otro.

Innumerables páginas de la Biblia y de otros documentos muy antiguos, hacen mención y hablan elocuentemente de la presencia de los ángeles y de sus intervenciones a favor de los seres humanos.


COMO SON LOS ANGELES?

Los ángeles son criaturas excelsas, espíritu puro, creados por Dios, destinados desde su creación a dar gloria al Padre y son poderosos ejecutores de sus órdenes. Tienen una inteligencia superior al hombre y están dotados de especial virtud y poder.
Teniendo inteligencia y voluntad propia son libres, al igual que los seres humanos, son sin embargo superiores a nosotros por que han sido creados en niveles más altos.

El ángel no puede equivocarse en el conocimiento de lo creado, porque su inteligencia conoce la esencia de los seres; mientras el hombre conoce a través de sus sentidos, lo que puede conducirle al error.
Los ángeles conocen por intuición, de una mirada global; los hombres por deducción a partir de un razonamiento.



 

  VIDEO: https://www.youtube.com/watch?v=gQsF59yP1EM
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QUE ES REALMENTE UN ÁNGEL?

Debemos comenzar por analizar cuál es nuestra imagen personal de lo que es el cielo,
o el reino celestial, o la gloria, como cada uno lo interprete.
El cielo es, de cualquier punto de vista y desde cualquier comprensión o filosofía, el reino de la dicha, felicidad, amor incondicional, bienestar completo y belleza sin límites. Es allí donde moran y de donde provienen los ángeles, hagámonos así una idea de cuál podría ser entonces la forma de pensar, actuar y comportarse ellos.

Los ángeles son seres de luz, encargados de trasmitir información y pensamientos de amor a nuestro ser interno (o ser superior interno) para inspirarnos, guiarnos y acompañarnos.
Estos seres angélicos poseen todas las propiedades de la luz: velocidad, luminosidad y el poder de curar y eliminar cualquier oscuridad interna en nosotros.

Como nosotros somos seres especiales y únicos, nuestra manera de entenderlos, visualizarlos o interpretarlos puede variar. Pero algo en lo que todos siempre estaremos de acuerdo es en que nuestros ángeles sólo desean el bien supremo para todos, ya puedes imaginártelos como quieras.
Ellos quieren ayudarnos a unir nuestro ser superior interno con el cielo, para que podamos realizarnos y ser más felices aquí en la tierra. Dada nuestra condición de creaciones especialísimas, nacidas de un acto de amor del Padre, los ángeles perciben que nuestro estado natural debe ser de felicidad, bienestar total y belleza, y se hacen cargo de orientarnos hacia un mejor aprovechamiento de nuestra naturaleza divina, eso es lo que ellos entienden, con ello se identifican.

El ángel es el guardián y el mensajero de los cielos. Allí el amor se manifiesta como una fuerza curativa, enriquecedora del alma, pura e incondicional y los seres humanos son tratados como especies protegidas y con libre albedrío. Los ángeles no nos controlan ni nos dan lecciones, no obstante conocen nuestra naturaleza interior y pueden estar dentro de nosotros y orientarnos o protegernos cuando creen que lo necesitamos. También están dotados de la capacidad para inspirarnos y enviarnos mensajes que nos ayuden en nuestra vida cotidiana.

Confiemos en que algunas actitudes religiosas convencionalistas no nos priven de abrirnos a la posibilidad de obtener el conocimiento que sobre el amor y la curación interna ellos pueden ofrecernos.
Los ángeles, de hecho, pertenecen a toda la humanidad, pueden servirnos como agentes del crecimiento, superación personal y evolución espiritual; lo único que necesitamos hacer es dejar espacio a los ángeles en nuestra vida para que creen el contexto espiritual en el cual desarrollar mejor nuestra capacidad de servir, amar y ser amados.

Los ángeles deben tener un lugar activo en nuestras vidas debido a que les necesitamos para que nos ayuden en nuestra relación con el Padre. Asimismo, nos dan protección y guía, y pueden ayudarnos a realizar nuestro potencial creativo haciendo nuestro camino de realización más factible.

La creencia en los ángeles es claramente una elección personal. Habitan en el reino de lo invisible, sus acciones, sin embargo, se experimentan en forma de energía que se manifiesta físicamente y se expresa como una realidad viviente.
Cómo sabemos si algo es real? Porque vemos los resultados. Cuando un automóvil evita golpear un niño en el último instante, o la ayuda para solucionar un problema surge de pronto de la nada, o cuándo nos suceden algunos eventos que llamamos coincidencias afortunadas,podemos estar seguros que estamos viviendo algo que tiene que ver con los ángeles.

Los ángeles no necesitan que creamos en ellos o que les invoquemos de manera especial para estar siempre pendientes ayudándonos y protegiéndonos, esa es su misión y razón de existir, pero indudablemente, una amistad y trato más íntimos, personales y cercanos, les facilitará su labor en nosotros y para nuestro beneficio.